Mes: agosto 2013

Que el ritmo no pare

Efectivamente, amigos, se acabó lo bueno. Se acabaron los paseítos, las cañas a media tarde, los días de shopping, cenas, relax, siestas… El balance de ganancias y pérdidas me ha quedado un poco desequilibrado, para qué os voy a engañar: He ganado unos kilos de más y una bronquitis y mi saldo se ha quedado en negativo gracias a un maravilloso hotel en Almería y algunos pares de zapatos (como no). Pero nada de tristezas. Las vacaciones siempre se hacen cortas, eso es un hecho, pero ni se me ocurre quejarme. En Almería he descansado muchísimo, he tomado el sol, he visitado sus maravillosas playas, he dedicado muchas horas a leer, jugar y dormir. Alguien da más? En Asturias, he visto a mis “abuelitos viejitos” como llama mi hija a sus bisabuelos. Me he dado cuenta de que mi abuela es una visionaria. El primer día  que me vió ya me dijo. “estás muy bien, con muy buena cara, no te veo tan esmirriada como otros años”. Horror, eso solo puede significar una cosa: ¡kilos …