Año: 2012

Piso de los años 20

Es realmente impresionante que en la reforma y decoración de este piso no haya intervenido ningún interiorista. En esta casa madrileña de los años 20 se ha mantenido el espíritu de la casa con sus altos techos, molduras y ventanas originales adaptadas a los nuevos tiempos. Además en los baños también se ha decidido mantener el look antiguo con preciosas baldosas hidraúlicas y sanitarios de estética retro. Los muebles elegidos de la década de los 40 y 50 completan la decoración de este impresionante piso, que sin duda nos transporta a otra época. En el salón, muebles recuperados y de estética retro, como el aparador y la mesa de centro que son de Ikea. Maravillosos los soles sobre el sofá y la lámpara colgante de Panton. El resto de los muebles vintage comprados en el rastro y en diferentes tiendas de antigüedades. La cocina es uno de mis espacios preferidos de la casa. Igualmente se ha mantenido la estética retro, gracias a las baldosas hidráulicas y los azulejos. La estética de los muebles, que también …

La casa de Emma Persson

La fotógrafa Petra Bindel es la responsable de las extraordinarias fotografías de la casa de la estilista Emma Persson Lagerberg y su familia. La casa de estilo nórdico está marcada por el predominio del blanco y el gris, con toques de color menta en la cocina en la que se ha usado precisamente este color para los muebles. El mobiliario por supuesto es sencillo, de líneas rectas y modernas. No dejéis de visitar la web de Petra Bindel porque encontraréis auténticas maravillas…

La reforma de un apartamento parisino

Hoy me he encontrado con una reforma de esas que quitan el hipo: la transformación de un apartamento parisino en un loft industrial al estilo neoyorkino, una reforma cuyo objetivo principal ha sido derribar muros y barreras para lograr ese “look loft” y dotarlo de mayor amplitud y luminosidad. Un lienzo en blanco de altísimos techos salpicado de enormes ventanales da paso a paredes de ladrillo rojizo, cristaleras a media altura y muebles típicos del look neoyorkino de los lofts indutriales de los 50. La cocina en gris antracita, está abierta al salón, creando un espacio diáfano de gran luminosidad. El office resulta perfecto, con esa mezcla entra la madera rústica de la mesa y las sillas de metal de estilo industrial. En el dormitorio, oculto tras las cristaleras del salón, encontramos cajas de madera recicladas a modo de mesitas de noche. Además de la cocina y el salón, también se ha transformado un angosto baño en un fantástico vestidor y la antigua cocina ha dado paso al baño que, por cierto, gracias a esas maravillosas paredes acristaladas se ha convertido en mi …

Una casa en la playa

Ahora sí que sí Septiembre ya llegó y con él, en unas semanas, mi estación favorita: el otoño. Pero antes de empezar a sacar chaquetas y botas del armario, vamos a darle el último adios al verano como se merece, visitando una fantástica casa con unas vistas alucinantes a la playa. Una casa llena de grandes ventanales que la hacen muy luminosa con un mobiliario muy sencillo, tanto en sus líneas como en su paleta cromática, reservada casi explusivamente al blanco y tan solo salpicado por algo de negro. Peces, remos y flotadores completan los detalles para darle un look totalmente marinero y conseguir envolverla en una atmósfera de tranquilidad y calma. Adivináis cuál es mi rincón favorito? Por supuesto, esa impresionante terraza, de mesa rústica y sillas de los Eames, que parece estar suspendida sobre el mar. Vía

La casa de Elisa Bailly

En la casa de esta directora creativa lo que más destaca es su paleta de colores: Amarillo, azul y rojo sobre una base gris oscura, casi negra. Una casa sencilla y de estilo aparentemente casual, sin artificios, pero llena de detalles que la embellecen: piezas y muebles familiares, cuadros, libros y mucho diseño. Via

La casa del árbol

En realidad yo nunca tuve una casa en un árbol… pero sí pude disfrutar con mis primas, en las vacaciones de verano, de sus casa a ras del suelo que nada (bueno, casi nada) tenían que envidiar a esta casa en un árbol. Fabricadas en medio del jardín o improvisadas en un diminuto garaje en el que no cabía ni un coche, allí nos juntábamos con las amigas, hacíamos “comiditas” y hasta colonia creo recordar! La verdad es que me parecen una opción muy divertida y hasta mágica para que los niños tengan un pequeño espacio para ellos, para disfrutar con sus amigos e inventar un montón de cosas. Me encanta el aire romántico que se ha creado en esta casita con los textiles, los detalles y el dosel. Genial el improvisado baño en una esquinita con la privacidad de tan solo una cortina! ¡¡Quién hubiera pillado una de estas hace unos años!! ¡Feliz Viernes! Via